Nuestro plan para la cena de Nochebuena es hacernos un test PCR y autoconfinarnos antes de juntarnos en familia

Las navidades 2020 serán recordadas por siempre como las navidades de la pandemia (dedos cruzados para que la de 2021 no lleve la misma etiqueta), algo que obliga a tomar precauciones extremas en el caso de familias que planean reunirse, o incluso dejar esa cena para más adelante y renunciar a una Nochebuena familiar como dicta la tradición para evitar contagios por parte de asintomáticos, especialmente hacia los miembros más mayores.

En el caso de los que sí planean compartir mesa la noche del 24 hay quienes lo harán siempre y cuando el test PCR que se hagan justo antes dé un resultado negativo, porque ese es su plan: acudir a la cena con el test hecho. Con algunos de ellos hemos hablado desde Xataka.


El 22 PCR y el 24 langostinos

Marta Diaz De Santos

«Mi madre es médico anestesista, se ha pasado la pandemia trabajando en la UCI, y en mi casa estamos muy conciéncianos. Somos 18 primos y no nos podremos reunir todos, así que iremos a visitar a mis abuelos por turnos: unos el 24, otros el 25, otros en Año Nuevo, Reyes, etc», explica Marta Díaz de Santos.

«Mi madre propuso en el chat familiar que nos hiciéramos una PCR todos antes de ir a verlos, ya que tienen más de 80 años. Al final va a entrar y salir mucha gente de esa casa, cinco parejas y los 18 nietos. Nos haremos tests PCR porque son los más fiables, los serológicos si no tienes síntomas pueden dar falsos negativos; mi madre ayer mismo tuvo un caso de un serológico negativo que luego dio una PCR positiva sin síntomas. El problema es que es caro y hay que esperar uno o dos días. Está claro que si el serológico da positivo es que se tiene COVID. Y si hay síntomas, dará positivo. La idea es hacerlo 48 horas antes de ir de viaje, y encerrarnos sin salir», concluye para explicar su plan familiar para esta visita por turnos. «Es mucho dinero y tendremos que recortar en otras cosas, pero merecerá la pena por tener a cambio unas navidades algo más tranquilas». En cualquier caso, es importante diferenciar entre un test PCR, cuyo positivo significa que se es portador de la enfermedad; y uno serológico o de antígenos, que indica si se ha pasado ya la enfermedad.

¿Y si todos dan negativo en el resultado de la PCR, la actitud en cuanto a contacto físico y ventilación se parecerá más a la de 2019 —despreocupación absoluta— o a las reuniones promedio de 2020? «Si todos damos negativo le daré un abrazo a mi abuela con mascarilla FFP2, pero seremos mucho más comedidos aún así y tendremos todo ventilado», cuenta Marta.

Rafael Coupeau

En situación similar está Rafael Coupeau, estudiante de 19 años: su familia se hará un test PCR cuando su abuela se desplace de Menorca a Valladolid para poder pasar la Nochebuena con ella, que también se hará sendas PCR tanto a su llegada como a su regreso. «Es mi abuela quien viene a Valladolid porque se empeñó en eso», explica Rafael.

«Ni en broma vamos a abrazarla ni nada, serán unas navidades raras, pero es lo que hay». El test se lo harán sus hermanos, sus padres y un primo con quien también pasarán las fiestas. «Lo mejor sería que fuésemos los más cercanos a Menorca y no al revés, pero ella se empeñó».

Myriam

Su plan es hacerse el test el 20 o el 21 de diciembre, y una vez tengan los resultados el 22, que ya estarán de vacaciones, «movernos lo mínimo». «Sobre todo el tema de las compras lo haremos mi hermano y yo, que somos los más cuidadosos con todo esto. No tiene sentido hacerlo ahora mismo porque mis hermanos pequeños siguen yendo al colegio, así que intentaremos hacerlo el mismo día en que ellos acaban las clases».

Myriam Grau, andorrana residente en Barcelona, también se hará una PCR en la sanidad privada junto a su hermana para reunirse con sus padres y abuelos. «Si en Andorra nos dejan ser diez personas, quizás sumemos a primas y tíos. Nos haremos el test cinco días antes, en Andorra te hacen quedarte cuatro días en casa antes de hacerte la prueba, vamos a pasar unos días confinadas y luego la haremos, el resultado estará en menos de 48 horas».

Ana Arjona

Ana Arjona vive en Madrid, pero es originaria de Algeciras, donde se reunirá con sus padres y su hermana, también previo test. «Sobre todo nos preocupa más a nosotras por contagiarles a ellos que ellos a nosotras. Si ellos nos contagian pues bueno, mala suerte. Porque se cuidan mucho de salir y están ambos jubilados, pero nosotras tenemos una vida relativamente más activa. Pegarles la enfermedad a ellos que son de riesgo por ser mayores sería una faena, no me lo podría perdonar, la verdad», nos explica.

Añade que se lo hará 24 o 48 horas después antes del viaje desde Madrid, el cual hará en tren en un asiento en el que nadie podrá ir a su lado. Su hermana hará lo mismo antes de viajar.

La comunidad científica sobre a las PCR navideñas

En estos testimonios hemos encontrado tanto PCR como tests de antígenos, siendo estos últimos los más probables de ofrecer un falso positivo, especialmente en los casos de asintomáticos, los cuales son a su vez los perfiles más habituales que se someterán a esta prueba: personas sin síntoma alguno que prefieren tener la certeza de que no son portadores del virus para no exponer a sus familiares a él.

El término más habitual para hablar de esta idea, «posible falsa sensación de seguridad»; si se combate, una PCR y un aislamiento previo son herramientas que suman

La investigadora Juliet Bryan, consultora de la OMS, explicó en un estudio publicado en la revista Science Inmunology que esos tests serológicos indican si una persona ha estado expuesta al virus o no, pero son insuficientes para certificar la inmunidad de quien se lo realiza. Añadió que “habría muchos falsos positivos si estos test de anticuerpos se realizaran ampliamente ahora, cuando la seroprevalencia todavía es muy baja en la mayoría de los lugares”.

En el caso de las PCR, el resultado tarda entre 24 y 48 horas en conocerse, un tiempo en el que podemos contagiarnos antes de recibir un resultado negativo. «Eso da falsa seguridad. En una cena familiar esto puede ser realmente problemático porque no tomaríamos medidas al pensar que somos negativos», explicaba Javier del Águila. Algo que da sentido a la idea de Rafael y Myriam, quienes hablaban de autoconfinarse tras hacerse la PCR para evitar un contagio posterior a la prueba.

Por esa sensación de falsa seguridad fue criticado Pablo Motos, que en su programa ‘El Hormiguero’ dijo que «esta Navidad, el mejor regalo que le puedes hacer a tu familia es una PCR para cenar tranquilos».


Vicente Larraga, investigador del CSIC, dijo en el informativo ‘Hora 14’ de Cadena SER que «al menos los diez días previos hay que intentar confinarse uno mismo para que cuando uno llegue con su familia esté seguro de que no los va a contagiar, eso sería amor práctico». Es decir, desde al menos el 14 de diciembre. Mismo consejo que daba la epidemióloga Margarita del Val: «estar diez días sin estar en contacto con nadie es la medida más eficaz para sentarnos a en la mesa con la familia con más garantías de seguridad».

Juliet Bryan reafirmaba que «tener una prueba positiva (en un test de antígenos) podría dar a las personas una sensación de seguridad y, por lo tanto, podrían dejar de distanciarse físicamente o podrían no ser lo suficientemente cautelosas», enviando así un llamamiento a no relajar medidas de protección como la ventilación constante del lugar de la cena, el distanciamiento social y el nulo contacto físico.


La noticia

Nuestro plan para la cena de Nochebuena es hacernos un test PCR y autoconfinarnos antes de juntarnos en familia

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Xataka

por
Alesya Makarov y Javier Lacort

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